Maratones

 

Recorrido

 

 

 

El Maratón ING de la Ciudad de Nueva York recorre los cinco distritos o boroughs: Staten Island, Brooklyn, Queens, Bronx y Manhattan. Si bien el paso por el primero de ellos es fugaz ya que Staten Island se abandona nada más cruzar los 1.298 metros de longitud que tiene el séptimo puente colgante más largo del mundo (Puente de Verrazano-Narrows), por el resto de distritos cruzaremos disfrutando de sus calles y edificios engalanados para la ocasión, de las vistas de ensueño del East River, de Madam Liberty allá en el horizonte o de los espectáculos callejeros. Pero, sobre todo, de los gritos de ánimo de un público llegado desde todos los rincones del planeta con el único objetivo de participar en el maratón de la ciudad que nunca duerme: el ING New York City Marathon.

 

Desde el primer kilómetro de carrera debemos saber marcar un ritmo regular que nos permita recorrer los 42,195 metros de longitud que tiene el maratón. Además, la Organización quiere facilitarnos el trazado colocando, en cada milla, multitud de carteles informativos que indican la distancia recorrida, los avituallamientos donde nuestro cuerpo podrá reponer los líquidos gastados o incluso la ubicación de W.C. portátiles destinados a los corredores.

 

Y con Brooklyn, comienza el espectáculo: la multiculturalidad de este barrio se manifiesta durante los más de veinte kilómetros que atraviesa la carrera a lo largo y ancho de sus diferentes zonas-barrios. Los ánimos de la comunidad rusa, ucraniana, afroamericana o caribeña están presentes constantemente con cánticos de Gospel, bandas de música, adornos callejeros o pintorescas pancartas que alientan los ánimos de los corredores ofreciendo la expresión cotidiana del Distrito de Brooklyn. También sus largas avenidas y la aglomeración del público en algunas de sus calles más estrechas, permiten sentir el calor incondicional de un público merecedor del que pudiera ser una de las mayores concentraciones multiculturales de esta pequeña gran ciudad.

 

Desde Greenpoint (Brooklyn) cruzamos el Puente de Pulaskique es exactamente la media maratón (Km 21,975) y llegamos al barrio de Long Island (Queens). Los aproximadamente seis kilómetros que recorren este borough, se caracterizan por un ambiente menos bullicioso y animado que el de Brooklyn y por ser un recorrido más exigente que el anterior en lo que a físico se refiere. El distrito dormitorio de Queens, cuyo nombre fue tomado en honor a la Reina Catherine de Braganza, es el borough, de todos los que componen la Ciudad de Nueva York, que más kilómetros aporta al maratón de Nueva York.

 

 

Pasaremos sobre la Isla de Roosvelt y alcanzaremos Manhattan, después de atravesar los 1.135,2 metros del Puente de Queensboro, el más occidental del East River. Las fuerzas se van reduciendo y es por ello que debemos aminorar la marcha mientras subimos la pendiente del Puente de Queensboro dada su pronunciada vertical  ascendente (Km 25). Aún queda mucha carrera y apenas damos los primeros pasos por la Primera Avenida entre las calles 59 y 60 de la que es capital, sin serlo y centro del universo.

 

Es en este punto cuando nuestro cuerpo, en una extraña mezcla de euforia y adrenalina, redescubre nuevas fuerzas al escuchar a familiares y amigos gritar nuestros nombres entre los miles de espectadores que inundan los primeros metros de recorrido a lo largo la primera avenida. El duro entrenamiento seguido durante los meses previos ha merecido la pena. Debemos abrir bien los ojos, disfrutar, recrearnos viendo y escuchando los ánimos que, en multitud de idiomas, grita un público venido desde todos los rincones del mundo. Los atletas siguen cruzando las calles de Manhattan entre el kilómetro 25,744 de carrera y el 32,18 deseando llegar al último cuarto de la misma, pero antes, es obligatorio el paso por el último de los distritos que cruzan este maratón: el Bronx. Dejamos atrás los enormes rascacielos de Downtown, de Midtown y de Uptown que confiere el skyline más famoso del mundo, mientras las piernas sufren una mezcla de agotamiento y regocijo: somos afortunados teniendo la oportunidad de correr el Maratón de los Maratones. Banderas, pancartas, gritos, espectáculos callejeros. Un mundo de sensaciones que solo podremos vivir en la City.

 

El Bronx, el distrito metropolitano neoyorkino situado más al norte del Estado y el único de los cinco que no se asienta sobre una isla sino en tierra firme, nos da la bienvenida. Comenzamos así el penúltimo tramo del trazado recorriendo las calles de este sereno y apacible distrito del que tan solo el cine supo captar y recrear las partes más complicadas de él. Cuna de maleantes, de la música hip hop o de los Yankees de Nueva York es, sin duda y junto al paso por Harlem, una de las zonas más emotivas de la carrera. Mientras que desde los parques de bomberos nos animarán con sus sirenas, a pie de carrera los niños y adolescentes de color tratarán de chocar sus manos con las nuestras buscando transmitirles nuestra "fuerza" y “espíritu” de superación y haciéndolos partícipes y héroes de este emotivo e inolvidable evento deportivo.

 

 

Cruzaremos el Puente de Madison Av. (Km 34) para salir del Bronx por la calle 138 y alcanzar Manhattan entrando por la Avenida Madison. Después de algo más de dos kilómetros por las calles de Harlem giramos de inmediato para llegar a la famosa 5ª Avenida de la Ciudad de los Rascacielos, antes de acceder a Central Park East en el kilómetro 37,819 de carrera. La mayor afluencia de público y el gran número de carteles informativos hacen presagiar la proximidad de la meta. Solo ahora nos damos cuenta de lo que está siendo una de las experiencias más inolvidables de nuestra vida. Las úl timas cuestas, colinas y repechos rompen la carrera hacia el sprint final encontrándonos, de nuevo, con los ánimos de familiares y amigos y de un público insustituible que nos dirige en volandas desde la plaza de Columbus Circle hacia la meta. Desde la 8ª Avenida entraremos de nuevo en Central Park corriendo los últimos 800 metros del trazado. Nos dirigimos al corazón del parque, muy cerca de Strawberry Fields y próximo a la estatua erigida en honor a Fred Lebow, nuestra inspiración. Nos espera el deleite y la emoción de terminar El Maratón después de una pequeña y última subida.

 

¡Lo hemos conseguido! Cruzamos la meta pasando a pertenecer al selecto club de corredores del Marathon de Nueva York y brazos en alto con el dorsal visible, la organización captura el momento en el que cruzamos el kilómetro 42,195 de carrera.

 

¡Ya tienes tu medalla!Con una manta térmica para no enfriarnos, alimentos y bebidas ofrecidos por la organización y con el orgullo y la satisfacción personal sabiendo el esfuerzo realizado para llegar hasta aquí, nos abrazaremos a familiares y amigos que unicamente desean felicitarnos por el éxito conseguido. A partir de ahora solo nos queda pensar en una ansiada ducha, una comida reponedora y unas horas de descanso que nos permitan disfrutar, con la medalla al cuello, de multitud de felicitaciones de ciudadanos anónimos y sin lugar a duda, disfrutar de la ciudad eterna, de la ciudad que nunca duerme, de La Capital de las capitales donde, a partir de ahora, no olvidaremos nunca que dejamos un pedacito de nuestro corazón: Nueva York.

  

 

 

 

 

DESCARGAS__________________

 

 

Mapa de la elevación del recorrido

 

Mapa del recorrido el maraton

 

 

 

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